Intiman al club CUBA a desalojar en diez días la sede de Núñez

El Club Universitario de Buenos Aires (CUBA), recibió una resolución por parte del Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en la cual se les solicitó desalojar el predio ubicado en Núñez, a la vera del Río de la Plata, en un plazo de 10 días corridos. El club ya se encontraba en una mesa de negociaciones con la UBA para lograr una solución por esos terrenos consensuada a una vieja polémica.

CUBA expresó que «la brevedad de los plazos en curso exige el ejercicio inmediato de los recursos judiciales disponibles tendientes a impedir la irrazonable e injustificada medida dispuesta». En la sede de Núñez, el club cuenta con dos restaurantes, seis canchas de tenis, dos de rugby, una de fútbol, pileta de natación, 290 amarras y más de 100 barcos en playón.

El club suele compartir en su página web información acerca de las negociaciones con la UBA. En diciembre del año pasado publicaron: «Estamos manteniendo una fluida comunicación con la Universidad de Buenos Aires y con los interlocutores con interés legítimo sobre la cuestión, con el objeto de que sea atendido con equilibrio, razonabilidad y perspectiva el desarrollo realizado en nuestra sede». Por eso, dentro del club la noticia generó sorpresa e incertidumbre.

Este problema es de larga data. El ex presidente Arturo Frondizi, en 1958, transfirió esas tierras a la UBA por decreto. Una ley sancionada tres años después refrendó la transferencia, pero, además, señaló que la Armada podía disponer del predio hasta que se construyera una dársena que, más de 50 años después, aún no se hizo. En esos terrenos también funcionan el Centro Naval y el Centro de Graduados del Liceo Naval.

En mayo del año pasado, la Armada Argentina le restituyó a la UBA un extenso terreno lindero con el Río de la Plata: unas 24 hectáreas que están detrás de Ciudad Universitaria y que se extienden desde el predio del Círculo de la Policía Federal -y la desembocadura al Río de la Plata del arroyo Medrano- hasta las inmediaciones de la avenida Cantilo.

En el convenio suscripto con la Armada, la UBA se compromete a la construcción de una dársena para ser usada por la Armada, al mantenimiento de 20 sitios de amarre, a un acceso de rampa y facilitar la estructura cubierta para depósito de material naval y embarcaciones. Ese convenio ahora derivó en la intimación para que el club desaloje los terrenos.

El secretario general de la UBA, Mariano Genovesi, sostiene que la Armada a lo largo de los años le fue dando permisos precarios a los clubes, es decir, les permitió desarrollar una actividad dejando siempre en claro que esos terrenos no eran propiedad de los clubes.

Dicho funcionario señala que se intentó negociar con todos los clubes involucrados en la disputa, pero que no fue posible avanzar. En el caso de CUBA, indica que solo intentaron postergar las negociaciones, y agrega que en todos estos años, si bien los clubes han invertido dinero en los terrenos, no han pagado «un solo peso» por estar ahí.

«Con los tres clubes tuvimos conversaciones, pero no hubo caso o nos pusieron muchas trabas o directamente, como en el caso de CUBA, intentaron dilatar el asunto. Entiendo que ellos han invertido en esos terrenos, y esas serán cuestiones a considerar, pero las tierras son un bien público».

Según el funcionario, además se hicieron tasar los terrenos y enviaron el canon que deberían abonar mensualmente los clubes para permanecer en esas tierras: «Ninguno de los tres clubes empezó a pagar. Nosotros hicimos una tasación para saber cuánto tendrían que pagar por ocupar esos terrenos. CUBA debería abonar seis millones de pesos por mes, el Liceo Naval cuatro millones y medio y el Centro Naval dos y medio. Hay un valor locativo que surge de los valores de mercado. Nosotros somos funcionarios, nosotros no tasamos, si no lo pueden pagar, se tendrán que ir», concluye Genovesi.

CUBA por su parte, en el mismo comunicado, adujeron que «el club hubiera preferido continuar las tratativas con la UBA y hallar una solución consensuada». Ahora los abogados de la institución están analizando los pasos a seguir.